El pitch honesto
Tú horneas el pastel; un repartidor lo lleva. Con la entrega gestionada por Tavvi, el cliente paga la tarifa del repartidor en su checkout, un conductor de la red local de mensajería pasa a recoger a tu puerta, y el cliente ve el trayecto en un mapa en vivo. Tú nunca cotizas precios, nunca le escribes a un chofer, nunca sales de la cocina.
También existe un modo de entrega propia donde tú manejas, existe, funciona, y para quien trabaja solo suele ser una trampa. Tu tiempo es tiempo de producción. Esta guía cubre el camino gestionado.
Quién paga qué, sin sorpresas
- El cliente paga la tarifa de entrega, calculada en vivo en su checkout según la distancia real. Tú no.
- Tú te quedas con tu venta completa. A los artículos se les aplica la comisión en línea normal de Tavvi, igual que en una orden de recogida, la entrega no suma nada de tu lado.
- Los clientes lejanos ven "entrega no disponible" en vez de una tarifa absurda: las entregas corren dentro de un radio local alrededor de tu tienda.
Actívala
Abre tu Caja en línea → Configuración de tienda en línea.
Activa Entrega y elige la opción gestionada por Tavvi.
Verifica tu dirección en Información de la tienda. El repartidor maneja a lo que diga ahí, una dirección vieja significa tu comida paseando por el barrio equivocado.
Cuando entra una orden
La orden cae en tu caja como cualquier orden en línea, marcada como entrega.
Prepárala y empácala para viajar. Tapas selladas, bolsas cerradas. Como quisieras que llegara a tu propia puerta.
Cuando esté de verdad lista, toca la acción de pedir repartidor en la orden. Se asigna en minutos, pídelo cuando esté empacada, no cuando empiezas a cocinar.
Entrega la orden al repartidor cuando llegue. Confirma que el nombre en su pantalla coincida con la orden.
Listo. El cliente sigue el mapa en vivo; el estado se actualiza en la orden para ambos.
Si algo no cuadra
- Ningún repartidor acepta. Pasa en el borde de la cobertura o en horas raras. La orden sigue siendo tuya, llama al cliente y cámbiala a recogida o reembolsa. No la dejes en el limbo.
- El repartidor tarda y la comida espera. Pide el repartidor cuando el empaque esté terminado, no antes. Si se repite en tu hora pico, prepara cosas que aguanten el calor o alarga tu tiempo de preparación.
- El cliente dice que llegó maltratado. El empaque es tu mitad del trato, sellado, derecho, embolsado. Reembolsa lo que amerite ("Reembolsos, bien hechos") y ajusta el empaque antes de culpar al chofer.
- A un cliente no le aparece la entrega. Está fuera del radio, o tu tienda está cerrada. Ambas cosas funcionan como deben.